Nuevo concepto de entidades bancarias

Hace años estuve reunido hablando de mi futuro profesional con un altísimo directivo de Caja Madrid, familia de mi mujer. Además de que tuve que escuchar lo que siempre alguien nos debe decir cuando tenemos veintipico, es decir, lucha, posiciónate en algo en lo que seas diferente, que te guste y que te cueste llegar, la vida no es fácil, no existe el trabajo perfecto y esas cosas…, me comentó cómo su principal lucha en la Caja, no era gestionar cientos de empleados, ni soportar terribles presiones de objetivos, durísimas negociaciones con sindicatos o eternas reuniones de alto nivel y conflicto, sino intentar que el Comité de Dirección y la Alta Dirección viese como posible que la Caja no sólo vendiese dinero.

Dinero

Su lógica era aplastante, las sucursales, no sólo las de Caja Madrid, están posicionadas en los mejores lugares de las principales ciudades e incluso pueblos de España y le dolía en prendas dos temas que no hacía más que repetir con ilusión ya cansada:
- Sólo nos dedicamos a los servicios financieros
- Cerramos a las 3 cuando el resto de negocio comercial tiende a no cerrar nunca

En ese momento, no lo dudé ni un segundo, no podía tener más razón.Ahora, otras Cajas se han adelantado a su idea. No a tenerla sino a aplicarla. Son los casos de la CAN y de Novanca.

La primera, la CAN (Caja de Ahorros de Navarra) ha ejecutado un plan de lavado de cara brillante, atrevido e inmensamente notorio. Aprovechando el secretismo de las entidades financieras y su imagen de “cajas fuertes” en medio de la ciudad, ha decidido abrirse como local público y como modelo de negocio. Ha transformado completamente la apariencia de sus locales (en muchos de ellos se puede entrar simplemente a leer la prensa, a convocar una reunión de tu asociación con sólo avisarles unos días antes para conocer la disponibilidad de sus múltiples espacio, a dar charlas de temas tan variados como marketing, publicidad, finanzas o tecnología y muchos más) y la forma de comunicar su negocio (mensajes como “decide en qué invertimos lo que ganamos contigo”, “dinos cómo quieres que cambiemos” ó “qué cambiarías en nuestro cambio”, actividades como apoyo a nuevos proyectos con contratos insultantemente menos leoninos que otras entidades o un claro acercamiento al nuevo empresario y al nuevo estudiante o licenciado), metiéndolos de lleno en el nuevo concepto de banca donde otros siguen intentando meterse a base de comunicación basada en subidas de interés en tu cuenta corriente o bajada de interés en tu hipotecas…

La segunda, Novanca, ha sido más radical. Sus locales también distan mucho de tener el aspecto “alfombroso” de un banco al uso pero en lo que son diferenciadores es en que “vende mucho más”. En sus sucursales, además de infinitas actividades, se puede adquirir un reloj, una joya, un teléfono móvil o una videocámara a través de acuerdos con múltiples empresas que actúan en este caso como socios y avaladores de un excelente servicio

Por algo, el tipo de Caja Madrid está donde está, claro,-))

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