De vuelta de Jerez
Como advertí, las motos podían quitar el trono al directo de la F1 por su espectacularidad y mayor dinamismo. En cierta forma así ha sido, aunque, no del todo. Sobre todo por el trato que nos han brindado en nuestros dos días por Jerez. A todo trapo es como mejor se describe y claro, cómo vas a salir a ver pasar las motos si puedes verlas de dentro de la terraza VIP, con un plato de pasta y una caipirinha, viendo los monitores con señal de TV y los de tiempos por vuelta,-)))

El otro gran punto es que no es comparable ver las carreras en zona VIP con verlas en la Pelousse con la masa. Yo, lo siento, prefiero la segunda. El polvo, el ruido, los efluvios etílicos, la solana, convierten las carreras en otra cosa. Ni mejor ni peor, otra cosa.
A destacar los comentarios de la gente, tanto de día como de noche, que “esto ya no es lo mismo”. Los policías se han puesto las pilas y duela a quien duela, yo ya no vi locuras por todos lados y gente descontrolada. Sí que vi, pasión por las motos y motos de escándalo, repito, tanto de día como de noche.
Por cierto, como me suelo mojar mucho últimamente, yo estoy con Lorenzo!!




